Buenos días a
todos, hoy estoy aquí para denunciar algo que me pasó hace relativamente poco.
Me ha costado muchísimo reunir el valor para venir aquí y hacerlo delante de
todos vosotros, pero creo que es necesario. La mayoría me conoce desde siempre
y sabe que soy una chica con carácter, bien, pues como ya os he dicho antes,
hace un mes me pasó algo que no os creeríais.
En mi noche de bodas, mi marido y yo fuimos a
casa y estuvimos solo durante toda la noche. Se empezó a comportar raro durante
la cena y fue matando a los animales que había en la casa si no le llevaban un
vaso de agua. Obviamente no lo hacían, son animales. Cuando no quedaban
animales que matar, me pidió a mí que le llevase el vaso. De repente, el temor
a ser la siguiente se apoderó de mí. No sabéis el miedo que tenía. El miedo que
pasé esa noche y que paso cada vez que le veo. No fui capaz de hablar,
contradecirlo y no podía casi respirar. Asique simplemente obedecí a mi marido.
Sé que es su palabra contra la mía pero os pido por favor que me creáis, que no
tengo ningún motivo para mentir. He decidido contarlo delante del pueblo entero
porque estoy harta. Harta de que hombres como él se crean superiores a las
mujeres, crean que pueden controlarnos o que tienen poder para hacer lo que
quieran con nosotras. Y esto no es así. Estoy aquí, principalmente, por
vosotras, porque estoy segura de que muchas habéis vivido situaciones similares
a la mía en las que un hombre se ha creído con poder para deciros lo que tenéis
que hacer o cómo os debéis comportar. Este tipo de situaciones ocurren
continuamente, y no debería ser así. Cada una es dueña de sí misma, y por
tanto, tomamos nuestras propias decisiones. Asique desde aquí, os animo a
contarlo; esta es la única forma de que el mundo se dé cuenta de lo que está
pasando y así pueda cambiar.
Sé que habrá
momentos en los que os sintáis solas, pero no lo estáis. Yo siempre creí estar
sola; mi familia ha estado todo el tiempo de su parte y pensé que no tenía
nadie en quien confiar, pero en realidad no es así, no estoy sola. Nos tenemos
las unas a las otras; y hoy más que nunca, estamos unidas para luchar por
nuestra libertad. Luchar por nuestro derecho a vivir sin miedo.
0 comentarios:
Publicar un comentario