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domingo, 16 de diciembre de 2018

No tengas miedo



Aquí estoy, debajo de mi cama, escondiéndome de mi marido, el cual yo no he elegido, y para evitar que algún jarrón me caiga encima. Se ha vuelto loco, siempre le pasa cada vez que alguien no le obedece. En este caso ha sido el perro, porque le ha pedido un vaso de agua y como es obvio el perro no se lo ha traído y mi marido ha decidido descuartizarlo delante mí, no me quiero ni imaginar lo que pasaría si no le obedezco yo.
Me apetece quedar con mis amigas, ir de compras, trabajar… pero no se me ocurriría pedírselo porque haría conmigo lo mismo que le ha hecho a mi perro.
Tengo miedo, mucho miedo y la rabia y la ira me recorren por dentro. No sé qué hacer, me quiero ir de aquí pero nadie viene a salvarme, nadie me escucha, quiero que me haga caso a mi también, no sé qué será de mí mañana ni lo quiero saber, solo quiero salir de este infierno.

Tú, que has ido a la puerta de su casa y la has visto asustada, dile que no tenga miedo.
Tú, que la has escuchado gritar desde la casa de al lado, dile que no está sola.
Tú, que sabes que no ha salido de casa porque su marido se lo impide, ayúdala.
Tú, que la has visto llorar y con moratones de los golpes que recibe, sácala de ahí.

Dile que ella no tiene la culpa, devuélvela la libertad que el mancebo le ha quitado, dile que no está sola, escúchala y ayúdala a denunciar.

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miércoles, 17 de octubre de 2018

Mi inicio de curso, Irene Gallego

Casi imposible


¿Qué se siente al llegar el primer día de clase y no encontrarte en ninguna lista?


10 de septiembre, 8:00 de la mañana, mis ojos abiertos de par en par y mis nervios a flor de piel. No ha sido mi mejor noche, la peor tampoco, una como cualquier otra un primer día de curso, aunque en esta vez eran nervios y sensaciones diferentes. Nervios de no saber qué hacer, de no saber con qué me voy a encontrar y mil y una sensaciones más.


Llegó el momento de vestirme, y como de costumbre, no sabía qué ponerme. Me decidí por una camiseta sencilla y unos vaqueros. ¡Ah! y mis victorias blancas, aunque no tan blancas.


Parecía ser que de alguna manera todas mis amigas sabían su clase menos yo y la curiosidad me mataba, no paraba de darle vueltas al tema. Yo pensando: “Buah Irene, que no tienes clase, tal, cual…”, pero luego lo volvía a pensar y decía: “Irene, no digas tonterías porque eso es imposible.” Pero siento deciros que en esta vida nada es imposible y con mis tontos pensamientos para mi desgracia acerté.


11:15 de la mañana. Me encontraba en el patio del colegio acompañada de una amiga, con la cual me hacía sentir más tranquila. Tres columnas, seis listas delante de mí y tres veces recorrí la mirada sobre ellas. Mis nervios, los cuales ya casi se había esfumado, volvieron a aparecer, y os preguntaréis por qué. Pues no sé por qué extraña razón  mi nombre Irene Gallego Fernández no aparecía en ninguna lista. No penséis que era yo que me lo había pasado o no lo había visto, no, es que realmente mi nombre no estaba escrito en ninguna  lista.


Mis nervios y mi angustia fueron aumentando por momentos. Siento decir que en el salón de actos no me enteré de mucho ya que mis nervios se apoderaron de mí y el constante pensamiento de qué haría me invadía la cabeza.


Entramos en el edificio y me metí en la primera clase que vi que las asignaturas coincidían con las mías, con suerte me pude quedar allí y yo me quedé más tranquila.


Dos días después ya me había acostumbrado a la clase, y finalmente mi tutora me dijo que esta sería mi clase de este nuevo curso. Lo gracioso era cuando los profesores, todos nuevos para mí y supongo que para el resto de mis compañeros también, pasaban lista en clase y yo no aparecía en ninguna lista pero solo fueron los primeros días, ahora estoy muy contenta con mi clase, con los profesores y con mis nuevos compañeros.


Con este extraño comienzo de curso, con sensaciones como una montaña rusa y después de esta trágica, no tan trágica historia, como conclusión saco que como dice la frase “Después de la tormenta siempre llega la calma” y tiene razón, todo lo malo acaba terminando bien y con esto ya lo tengo más que comprobado.







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