Cuántos de nosotros, no nos hemos preguntado o asustado las semanas, días u horas antes de empezar un nuevo curso. La respuesta sería claramente todos.
Sin embargo, cada sensación que hemos sentido en cada momento lo hemos vivido y expresado de distinta forma. Por eso hoy me gustaría daros a conocer muchas de estas emociones que he sentido yo en este inicio de curso.
Hago referencia a este año académico en cuestión porque cada inicio es distinto y la percepción que tenemos sobre cada uno es completamente diferente.
En este curso 2018-2019 ha empezado una nueva etapa en mi vida, algo que creí que nunca llegaría, primero de bachillerato. Hay ocasiones que cuando lo digo ni siquiera me hago a la idea, pero supongo que es normal.
Aunque eso no quita que me aterre o crezcan mis inseguridades de ¿estaré preparada?¿Es esto realmente mi camino correcto? Son muchas las preguntas que nos hacemos al inicio de curso pero, hay algo que debemos de ir asimilando poco a poco, si estamos aquí es porque realmente estamos preparados.
Mas eso no impide sentir esa pequeña incertidumbre de si lo que estoy haciendo será lo correcto porque eso no solo pasa con un cambio escolar; Esto es parte del día a día de la vida que debemos de ir formando con cada paso y decisión que tomamos.
Cuando el pasado 10 de septiembre de 2018 tuvo lugar la inauguración de este curso me aterraba cualquier pensamiento de globales, notas que cuentan, profesores nuevos, EVAU…
En verdad todo me asustaba y me daba pánico, pensar el simple hecho, de que aquí estaría mi futuro, en una clase llena de conocimientos, profesores y alumnos que podía conocer o no conocer.
Pero todas estas sensaciones fueron encauzándose cuando me di cuenta de que solo tenía que convencerme a mí misma de que yo podría hacer lo que quisiera.
Tuve la suerte de poder encontrarme agusto en la clase, porque algo que me daba miedo era conocer a los nuevos compañeros o más bien que me conocieran ellos a mí, por el hecho de ¿seré lo que ellos buscan o encontraré a alguien que consiga causarle buenas impresiones?
Son preguntas que para mi eran inevitables hacerme, pero por suerte hasta el momento no parece haberles disgustado. Aunque, no puedo evitar pensar que si eso ocurriera ¿Qué hago?
He de decir, que hasta ahora lo que conozco me hace sentir perteneciente y aunque haya veces que hay que tomar decisiones arriesgadas igual esas son las más correctas.
Pero también, tengo que reconocer que aunque ahora me sienta agusto en la clase con mis compañeras y compañeros, no estaría diciendo la verdad si el primer día cuando entré por el salón de actos, por suerte acompañada de mis amigas de años anteriores, el simple hecho de entrar y ver tanto desconocido me aterró.
Siendo realista, cuando presentaron a cada profesor me empecé a bloquear de una forma que ni yo misma sabría explicar, pero lo que sí es cierto es que no me arrepiento de haber sentido esas emociones en mi interior.
Porque gracias a ellas y a la oportunidad que me di a mi misma de darme a conocer, he podido darme cuenta de que a veces los que parecen grandes obstáculos y cambios son los mejores momentos para darnos cuenta de lo que realmente valemos como persona.
Por eso a tí que estás leyendo este artículo te animo a que te atrevas a superar y enfrentar los obstáculos que por muy grandes que sean siempre podrás alcanzar el salto más grande que tú quieras conseguir.
En caso de que tengas de miedo, qué sería lo más natural, recuerda que siempre que lo necesites contarás con el apoyo de tu familia, amigos y profesores para superarlo.
Quiero que sepas que esto no te lo digo para consolarte ni animarte; Te lo aseguro que esto es así o al menos es lo que yo he sentido este inicio de curso con muchas metas en mi interior.
María Martínez
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